Noticias

El mundo debe intensificar acciones para garantizar los derechos sexuales y reproductivos, dice un nuevo informe del UNFPA

11 Abril 2019

Tegucigalpa, 10 de abril de 2019— El movimiento mundial de derechos reproductivos que comenzó en la década del sesenta transformó las vidas de cientos de millones de mujeres, empoderándolas para que puedan decidir y moldear su propio futuro. Pero pese a los avances logrados en los últimos 50 años, desde el establecimiento del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, la agencia de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas, el mundo aún tiene un largo camino por recorrer antes de que todas las personas puedan reclamar sus derechos y especialmente el derecho a decidir, según el Estado de la Población Mundial 2019, publicada hoy por el UNFPA.

En el camino hacia los derechos y las opciones, las mujeres, adolescentes y las niñas han enfrentado barreras sociales y económicas en cada paso del camino. Los gobiernos locales, las organizaciones de la sociedad civil, activistas y el UNFPA, han estado ayudando a derribar muchas de esas barreras.

Los esfuerzos de los movimientos por los derechos reproductivos han reducido dramáticamente el número de embarazos no planeados y muertes maternas, y han dado paso a vidas más saludables y productivas para un sin número de mujeres, señala el nuevo informe del UNFPA.

El informe presenta avances en salud reproductiva en los aniversarios de dos hitos importantes: 50 años desde que el UNFPA comenzó a operar en 1969 como el primer organismo de las Naciones Unidas para abordar el crecimiento de la población y necesidades de salud reproductiva así como los 25 años desde la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) de 1994, donde 179 gobiernos hicieron un llamado para que todas las personas tuvieran acceso a servicios integrales de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar voluntaria y servicios seguros de embarazo y parto.

Mucho se ha logrado desde 1969, dice el informe. El número promedio de nacimientos por mujer fue de 4.8 en aquel entonces, en comparación con 2.9 en 1994 y 2.5 en la actualidad; la tasa de fecundidad en los países de menor desarrollo, se redujo de 6,8 en 1969 a 5,6 en 1994 y 3,9 en 2019; y el número de mujeres que murieron por causas relacionadas con el embarazo ha disminuido de 369 por 100,000 nacidos vivos en 1994, a 216 en 2015. Además, el 24% de las mujeres usaron anticonceptivos modernos en 1969, en comparación con el 52% en 1994 y el 58% en 2019. En Honduras  el número promedio de hijos por mujer en 1969 era del 7.3, en comparación con  4.7 en 1994 y 2.9 en el 2012, además en 1969 solo un 13% de las mujeres usaban un método anticonceptivo moderno, en comparación con el 52% en 1994 y el 58% en  2019.

Sin embargo, los derechos reproductivos todavía están fuera del alcance de muchas mujeres. Globalmente, más de 200 millones de mujeres que desean prevenir un embarazo no pueden acceder a información y servicios anticonceptivos modernos.

"A pesar de la creciente disponibilidad de anticonceptivos a lo largo de los años, cientos de millones de mujeres todavía no tienen acceso a ellos ni a las opciones reproductivas que los acompañan", dijo la representante del UNFPA en Honduras, la Dra. Cecilia Maurente "Sin acceso, carecen del poder para tomar decisiones sobre sus propios cuerpos, incluso si embarazarse o cuándo embarazarse ", en Honduras en la actualidad todavía hay una necesidad insatisfecha de planificación familiar en mujeres de 15 a 49 años, de un 11%, la cual se acrecienta en adolescentes de 15 a 19 años en un 18%.

La Directora Ejecutiva del UNFPA, la doctora Natalia Kanem hace un llamado a los líderes globales para que reiteren su compromiso con las promesas hechas en El Cairo hace 25 años para garantizar la salud y los derechos sexuales y reproductivos", dijo la Dra. Kanem. "El mundo tendrá una oportunidad histórica para completar los asuntos pendientes de la CIPD en la Cumbre de Nairobi sobre la CIPD25, que se celebrará en Kenia, en noviembre, donde los gobiernos, activistas y partes interesadas se unirán para proteger los logros alcanzados hasta el momento y cumplir con la promesa de la agenda de la CIPD, para que nadie se quede atrás ".